Una formación especialmente transversal y útil para profesionales con distintos niveles de experiencia.
Después de años supervisando procesos clínicos, el encuadre es uno de los ámbitos en los que observo más dudas y dificultades: qué hacer cuando un paciente escribe constantemente, cómo manejar cancelaciones, cuándo flexibilizar, cómo trabajar una demanda poco clara, qué hacer cuando el terapeuta siente que está sosteniendo más el proceso que el propio paciente o cómo poner un límite sin deteriorar el vínculo terapéutico.
Trabajaremos aspectos como demanda y construcción de objetivos, contrato y encuadre terapéutico, roles y responsabilidades, límites, contacto fuera de sesión, agenda, cancelaciones y ausencias, honorarios, flexibilización del setting, situaciones difíciles, implicación emocional del terapeuta y prevención de dinámicas que terminan generando desgaste profesional.
Porque poner límites no es lo contrario de cuidar el vínculo: un buen encuadre es precisamente una de las condiciones que permite sostenerlo.
*ampliable o combinable con sesiones posteriores de supervisión.